Economía



La disolución de la Unión Soviética afectó gravemente a la economía de Georgia, interrumpiendo los esquemas comerciales que se habían dado en el país durante los últimos 70 años. Tres diferentes conflictos armados y varios años de inestabilidad política causaron daños todavía más graves. El Producto Interior Bruto del país, que mide el valor total de los bienes y servicios producidos, fue el que más descendió entre los países de la ex URSS entre 1990 y 1995. De este modo, Georgia se hizo cada vez más dependiente de la ayuda humanitaria y financiera exterior. Pero a mediados de los años 90 una creciente estabilidad política permitió a Georgia realizar un progreso importante hacia la renovación de su crecimiento económico.

Varios atributos ensalzan las perspectivas económicas a largo plazo de Georgia. El clima templado del país y su posición sobre la costa oriental del Mar Negro le convierten en un lugar adecuado para el desarrollo del turismo y la agricultura. También proporciona las mejores rutas de transporte a través de las montañas del Cáucaso. Los caudalosos ríos que fluyen de las montañas proporcionan agua para el riego de los cultivos y la producción hidroeléctrica.

El sector privado estuvo activo en Georgia incluso antes del final de la era soviética con un próspero mercado negro en el que todo –desde el pan hasta los coches– se compraba o se intercambiaba ilegalmente. El Gobierno adoptó una ley de privatización poco después de la independencia, pero aplazó su aplicación hasta el regreso de la estabilidad política a mediados de los 90. A la vez, intentó transformar las empresas gestionadas por el Estado soviético en compañías rentables.

El Producto Interior Bruto alcanzó los 7,74 billones de dólares en 2006. La agricultura y la pesca aportaron un 13% del total. La industria, incluida la fabricación, minería y construcción, produjo el 35% del PIB. Los servicios que incluyen actividades comerciales y financieras sumaron el 62%. No obstante una gran parte de la economía georgiana se encuentra dentro de la economía sumergida.

La agricultura es un rasgo importante de la economía y el país tiene uno de los sectores de agricultura más variados de cualquiera de las antiguas repúblicas soviéticas. Las tierras bajas de la parte occidental tienen un clima subtropical y producen té y cítricos, mientras que las uvas y frutas de hoja caduca crecen en las tierras altas. La larga estación primaveral del país permite casi cualquier cultivo y produce también grandes cantidades de verduras y grano.

El drenaje de las pantanosas tierras costeras alrededor de la desembocadura del río Rioni añadió tierra muy fértil. El creciente ganado también es importante. La leche de las vacas y de las cabras se utiliza para fabricar queso. El sector agrícola representa el 54% del empleo. El procesamiento de los productos agrícolas es la parte más importante de la actividad industrial de Georgia. Así, el país también ganó importancia como región industrial gracias a la abundancia de depósitos minerales (manganeso, hierro, molibdeno y oro) y combustible (carbón y petróleo). El sector industrial aportó el 9% del empleo en 2005.

Durante el periodo soviético, la costa georgiana del Mar Negro se convirtió en zona vacacional favorita para los habitantes del bloque soviético. Las visitas a los complejos cesaron a comienzos de los años 90 con el estallido del conflicto armado y la desintegración económica. Con el regreso de la estabilidad política la región ha recuperado su potencial turístico.

Las carencias energéticas entorpecieron la economía georgiana a comienzos de 1993, cuando los precios del combustible importado de Rusia y otros suministros se incrementaron. El gobierno de Georgia racionó el consumo de la electricidad y la calefacción en los hogares. Las interrupciones de electricidad eran frecuentes y duraderas, y muchas industrias tuvieron que cerrar debido a la escasez de combustible. Las carencias energéticas fueron subsanadas poco después a través del desarrollo de la capacidad de energía hidroeléctrica del país. En 2003, la hidroelectricidad sumaba el 83% del total de la producción energética del país.

Mientras tanto, la creciente economía aumentó su capacidad de pagar las importaciones de combustible. Además, Georgia aprovechó su estratégica ubicación y negoció para sus intereses la construcción de nuevos oleoductos de petróleo y gas natural a través de su territorio. El primero de ellos, un oleoducto petrolífero desde Baku (Azerbaiyán) hasta Supsa en la costa del Mar Negro de Georgia, se abrió en 1999. Dos gaseoductos adicionales, que transportaban petróleo y gas natural desde los campos caspianos de Azerbaiyán a través de Georgia hasta Turquía, comenzaron su actividad en 2005 y 2006. Georgia recibe una parte del combustible transportado como tarifa de tránsito.

Durante el periodo soviético casi todo el comercio de Georgia se desarrollaba con el resto de repúblicas de la antigua Unión Soviética. Tras su independencia, el país trabajó para establecer nuevas relaciones comerciales. Turquía se convirtió en su principal socio comercial, facturando más de un cuarto del comercio total. Las principales exportaciones provienen del metal, café, té y bebidas; mientras que las importaciones más destacadas son la energía y alimentos.

Con la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno redujo la inflación del 62% en 1994 a menos del 1% en 1997. En septiembre de 1995 el Gobierno georgiano introdujo una nueva moneda, el lari, en un intento por estabilizar la economía y mejorar las condiciones de vida. 1,80 laris equivalía a un dólar americano en 2006. A 1 de enero de 2009 se ha reducido a 1,65 lari, mientras que un euro son 2,25 laris. Esta moneda sustituyó al cupón georgiano, una moneda provisional que había reducido drásticamente su valor desde que fuera emitida en julio de 1993.

Comportamiento macroeconómico reciente

En los últimos años la economía georgiana ha sido una de las que más rápido ha crecido en las antiguas repúblicas soviéticas. El crecimiento del PIB ha superado el 9% cada año desde 2005. En 2007, la economía se extendió a una tasa del 12,4%. Este rápido crecimiento del rendimiento total se vio acompañado de una creciente inflación. Pasó del 7% en 2003 al 11% en 2007.

En los últimos años, el déficit por cuenta corriente ha crecido de forma constante, alcanzando el 20% del PIB en 2007. Aunque esta cifra pueda parecer elevada a primera vista, los grandes déficits de cuenta corriente son un rasgo común entre las economías europeas del Este, como aparece reflejado en la siguiente tabla.

Los déficits de cuenta corriente han sido compensados por las fuertes entradas de capital extranjero, permitiendo a la moneda georgiana ser apreciada. Los últimos datos sugieren que la economía se ha visto seriamente afectada por la guerra con Rusia en agosto de 2008. En el tercer trimestre el PIB descendió en un 3,9%, comparado con el mismo periodo del pasado año. Esto marcó un cambio radical de la situación, como sucedió en la primera mitad de año, cuando la economía creció un 8,7%. Las entradas de FDI (Inversión Directa Extranjera) cayeron sólo en 150 millones de dólares en el tercer trimestre de 2008, comparado con los 430 millones del primero y los 525 del segundo. Esto colocó a la moneda georgiana bajo una presión extraordinaria. No obstante, el Gobierno ha conseguido preservar su estabilidad financiera gracias a la considerable ayuda proporcionada por EEUU y las instituciones internacionales. Los analistas del Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo (EBRD) opinan que el sustancioso apoyo financiero internacional y los giros procedentes de trabajadores que viven en el extranjero cubrirán el actual déficit a medio plazo.

Inversión directa extranjera en Georgia

La elevada entrada de inversión directa extranjera (FDI) ha sido un factor fundamental en el rápido crecimiento de Georgia desde 2003. En 2007, la economía de Georgia atrajo 1,7 billones de dólares en FDI, colocando el total en 5,2 billones de dólares, lo que supone más del 50% del PIB.

Los mayores receptores de FDI en Georgia son la industria de las telecomunicaciones, el sector de los transportes, producción y distribución de electricidad y la construcción.

Reformas institucionales

• Regulación de licencias
Sólo hace tres años, conseguir un permiso de construcción para un almacén en Tbilisi requería 29 procedimientos diferentes. Incluso antes de aplicar el permiso, el constructor necesitaba el visto bueno de agencias tan diversas como la Academia de Ciencias y el Inspector de Observación Sanitaria. La actividad de construcción ilegal se había extendido. En 2004, menos del 45% de proyectos de construcción en curso en Tbilisi tenía los permisos.

Las cosas han cambiado desde la nueva Ley de Expedición de Licencias y Permisos, que fue introducida en 2005. La ley reduce de 909 a 159 el número de actividades sujetas a licencias. Las tiendas y servicios bajo el mismo techo fueron creadas para aplicaciones de licencia, de forma que ahora los negocios tienen los permisos necesarios sin necesidad de contar con permisos extras.

En la industria de la construcción, Georgia eliminó muchas de las aprobaciones requeridas para obtener un permiso de construcción (mientras se mantenían los procedimientos necesarios de regulación de interés público) e introdujo una norma denominada “silencio es consentimiento”, mediante la cual un permiso o licencia se garantiza automáticamente, si no se emprende ninguna acción gubernamental dentro de un límite de tiempo reglamentario. El número de procedimientos necesarios para construir un almacén se redujo a 12. El tiempo requerido menguó hasta casi tres meses con lo que el proceso de aprobación para la construcción de un almacén en Georgia es ahora más eficaz que en cualquier país de la UE, excepto Dinamarca.

• Recaudación de impuestos
En 2005, Georgia decretó un nuevo Código de Impuestos que introdujo tasas impositivas más bajas. El número total de impuestos se redujo de 22 a sólo siete, y se disminuyó todavía más a primeros de junio de 2008, cuando tuvieron lugar nuevos cambios en el Código de Impuestos, que abolieron el 20% de las tasas sociales, que eran pagadas previamente por las empresas. La cifra de impuestos de rentas personales se elevó, por el contrario, de un 12% al 25%.

Georgia ha visto una drástica caída en la presunta corrupción de funcionarios fiscales. En 2005, sólo el 11% de las empresas, sondeadas por el Banco Mundial, informaron que el soborno era frecuente, cuando en 2002 alcanzaba el 44%.

• Regulación del empleo
Con un porcentaje de desempleo alrededor del 15% y con muchos trabajos en la economía sumergida, Georgia experimentó una reforma de gran alcance de regulación laboral. El nuevo Código Laboral se adoptó el 25 de mayo de 2006. La nueva ley alivia las restricciones contra la duración de los contratos y el número de horas extras. También elimina el requerimiento de notificar y obtener permiso de los sindicatos para despedir a un trabajador. La nueva ley proporciona una indemnización por despido de un mes, reemplazando otras normas complejas, bajo las cuales los períodos requeridos de aviso dependían de la antigüedad, y el jefe tenía que dar por escrito largas explicaciones a los sindicatos laborales y al Ministerio de Trabajo. En general, la nueva regulación hace que el mercado laboral georgiano sea mucho más flexible.

Además hay que añadir el hecho de que Georgia redujo también las contribuciones de la seguridad social pagadas de los salarios de los empleados del 31% al 20% en 2005, y las cortó completamente a partir de enero de 2008. Los cambios mencionados anteriormente convierten a Georgia en el sexto país más fácil para emplear a trabajadores a escala mundial.

Las regulaciones laborales más flexibles impulsan la creación de empleo, aunque no significa el abandono de las protecciones. Georgia ha ratificado todo el conjunto de normas de trabajo de la Organización Laboral Internacional. Las flexibles regulaciones laborales dan a los trabajadores la oportunidad de un empleo en la economía real y facilitan las transiciones de un trabajo a otro.

• Procedimiento judicial
La reducción de la corrupción en los tribunales fue una de las principales prioridades del nuevo Gobierno. Desde 2004, con la llegada de la administración Saakashvili, siete jueces han sido detenidos por aceptar sobornos y 15 han sido llevados ante tribunales penales. En 2005 sólo el consejo disciplinario judicial revisó los casos contra 99 jueces, cerca del 40% del sistema judicial, y otros 12 jueces fueron destituidos. Asimismo, los sueldos de los jueces fueron cuadruplicados, para impedir su dependencia de sobornos.

Source: Wikipedia